La apnea obstructiva del sueño (AOS) afecta a aproximadamente el 30–40 % de las personas con obesidad y constituye un factor de riesgo cardiovascular independiente que multiplica el riesgo de hipertensión, arritmias, ictus e infarto de miocardio. Hasta hace poco, el tratamiento estándar se limitaba a la CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) — una máscara nocturna que mantiene abierta la vía respiratoria pero que hasta el 50 % de los pacientes abandona por incomodidad. En diciembre de 2024, la FDA aprobó tirzepatida (Zepbound) como el primer tratamiento farmacológico específico para la apnea obstructiva del sueño moderada-grave en pacientes con obesidad, basándose en los resultados del estudio SURMOUNT-OSA. Los pacientes tratados con tirzepatida experimentaron una reducción del 50–60 % en el índice de apnea-hipopnea (IAH), con un porcentaje significativo alcanzando niveles que ya no requieren CPAP.
La relación entre obesidad y apnea del sueño
La apnea obstructiva del sueño se produce cuando los tejidos blandos de la garganta colapsan repetidamente durante el sueño, bloqueando parcial o totalmente la vía aérea. Cada episodio de apnea dura entre 10 segundos y un minuto, y puede repetirse decenas o cientos de veces por noche. La gravedad se mide con el índice de apnea-hipopnea (IAH): el número de episodios por hora de sueño. Un IAH de 5–15 indica apnea leve, 15–30 moderada, y más de 30 grave.
La obesidad es el factor de riesgo modificable más determinante. El exceso de tejido adiposo en el cuello y la faringe estrecha el diámetro de la vía aérea, mientras la grasa visceral abdominal comprime el diafragma y reduce el volumen pulmonar residual, lo que a su vez disminuye la tracción longitudinal sobre las paredes faríngeas. Los mediadores inflamatorios liberados por el tejido adiposo (TNF-α, IL-6, leptina) alteran además el tono neuromuscular de los músculos dilatadores de la faringe — los mismos músculos que mantienen abierta la vía aérea durante el sueño.
Esta relación bidireccional crea un círculo vicioso: la obesidad causa apnea del sueño, y la apnea del sueño dificulta la pérdida de peso. Las interrupciones repetidas del sueño fragmentan la arquitectura del descanso, suprimiendo las fases de sueño profundo (N3) durante las cuales se segregan hormona del crecimiento y leptina. La privación de sueño profundo aumenta la resistencia a la insulina, eleva los niveles de grelina (la "hormona del hambre") y disminuye la capacidad de tomar decisiones alimentarias saludables por agotamiento de la corteza prefrontal. Perder peso con apnea del sueño no tratada es significativamente más difícil que sin ella — un aspecto que muchos programas de adelgazamiento ignoran y que explica parte de los fracasos repetidos en pacientes con obesidad severa.
La prevalencia de la AOS aumenta proporcionalmente al IMC. En personas con IMC entre 30 y 35, la prevalencia se estima en el 30–40 %. Con un IMC superior a 40, supera el 70 %. En España, se calcula que entre 5 y 7 millones de personas padecen algún grado de AOS, pero la mayoría permanece sin diagnosticar porque los síntomas (ronquidos, somnolencia diurna, despertares nocturnos) se normalizan o se atribuyen erróneamente al estrés o la edad.
SURMOUNT-OSA: diseño y resultados del estudio
SURMOUNT-OSA fue un programa de dos ensayos de fase 3 que evaluó tirzepatida en adultos con obesidad (IMC ≥ 30) y apnea obstructiva del sueño moderada-grave (IAH ≥ 15 eventos/hora). SURMOUNT-OSA 1 incluyó pacientes que no usaban CPAP, mientras SURMOUNT-OSA 2 incluyó pacientes que utilizaban CPAP y no habían alcanzado un control adecuado. Ambos ensayos duraron 52 semanas, con tirzepatida administrada en dosis de hasta 15 mg semanales.
Los resultados fueron contundentes en ambos estudios:
El dato más transformador del estudio fue que la mejoría en el IAH era proporcionalmente mayor que lo esperado solo por la pérdida de peso. Estudios previos con cirugía bariátrica habían mostrado que una pérdida de peso del 20 % producía reducciones del IAH del 30–40 %. Tirzepatida logró reducciones del 55–63 % con una pérdida de peso comparable, sugiriendo que el fármaco tiene efectos adicionales sobre la inflamación de la vía aérea, el tono neuromuscular faríngeo o la distribución de la grasa cervical que van más allá de la simple reducción ponderal.
La aprobación de la FDA y sus implicaciones clínicas
La FDA aprobó Zepbound (tirzepatida) para la apnea obstructiva del sueño moderada-grave en adultos con obesidad en diciembre de 2024, convirtiendo a tirzepatida en el primer fármaco aprobado específicamente para esta indicación. Esta aprobación representa un cambio de paradigma en el tratamiento de la AOS, que durante décadas dependió exclusivamente de la CPAP y los dispositivos orales de avance mandibular como tratamientos no quirúrgicos.
Para los pacientes que no toleran la CPAP — que son muchos — la aprobación de tirzepatida ofrece por primera vez una alternativa farmacológica con evidencia de nivel 1. El perfil del paciente que más se beneficiaría combina obesidad con apnea del sueño significativa y dificultad para adherirse al tratamiento con CPAP: un perfil muy frecuente en la consulta de neumología y en las unidades de sueño.
Los efectos adversos de tirzepatida en SURMOUNT-OSA fueron consistentes con el perfil conocido del fármaco: náuseas (24 %), diarrea (18 %) y estreñimiento (12 %) como los más frecuentes, con una intensidad predominantemente leve a moderada y una tendencia a la atenuación con el tiempo. No se identificaron efectos adversos inesperados específicos de la población con apnea del sueño.
La aprobación también tiene implicaciones para la percepción de los agonistas GLP-1 más allá de la "pérdida de peso estética". La apnea del sueño es una enfermedad con consecuencias cardiovasculares graves y mortalidad asociada, y su tratamiento farmacológico legitima los GLP-1 como fármacos con beneficios clínicos medibles sobre comorbilidades concretas. Para los sistemas sanitarios europeos, esta aprobación añade argumentos a favor de la financiación pública de los GLP-1 para pacientes con obesidad y comorbilidades — un debate que en España está lejos de resolverse.
Perspectivas para los pacientes españoles con apnea y obesidad
La EMA está evaluando la ampliación de indicación de tirzepatida (Mounjaro/Zepbound) para incluir la AOS. Una aprobación europea podría llegar en 2026, con disponibilidad efectiva en España poco después — aunque la negociación de precio y las condiciones de financiación por parte del Sistema Nacional de Salud podrían retrasar el acceso real hasta 2027.
Mientras tanto, los pacientes españoles con obesidad y apnea del sueño pueden beneficiarse del efecto indirecto de los GLP-1 disponibles. Tanto semaglutida como tirzepatida, prescritos para obesidad o diabetes tipo 2, producen pérdida de peso que mejora la AOS aunque el fármaco no esté específicamente indicado para ello. Estudios observacionales con semaglutida han documentado reducciones del IAH del 30–40 % asociadas a la pérdida de peso, aunque sin el efecto adicional que tirzepatida parece ofrecer. Los neumólogos y endocrinólogos españoles están cada vez más sensibilizados a esta conexión, y un número creciente de unidades de sueño integran la evaluación del peso y la consideración de tratamientos farmacológicos para la obesidad en el abordaje integral de la AOS. Para una visión completa de las opciones de tratamiento disponibles en España, consulta nuestra guía sobre inyecciones para adelgazar.