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Saxenda (liraglutida): guía completa de la inyección para adelgazar

Saxenda fue el primer agonista del receptor GLP-1 aprobado específicamente para el tratamiento de la obesidad, años antes de que…
Guía de Medicamentos

Saxenda fue el primer agonista del receptor GLP-1 aprobado específicamente para el tratamiento de la obesidad, años antes de que Wegovy y Zepbound llegaran al mercado. Contiene liraglutida a dosis de 3 mg, una molécula que Novo Nordisk desarrolló inicialmente para la diabetes tipo 2 (bajo el nombre Victoza) y que demostró un efecto significativo sobre el peso corporal en los ensayos clínicos. A pesar de que los fármacos más nuevos como la semaglutida y la tirzepatida ofrecen pérdidas de peso superiores, Saxenda conserva un lugar relevante en el arsenal terapéutico contra la obesidad, especialmente por su trayectoria de seguridad más extensa y su disponibilidad consolidada en España.

Qué es Saxenda y cómo actúa la liraglutida contra la obesidad

La liraglutida es un análogo del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) con una homología del 97 % con la hormona humana natural. Su vida media es de aproximadamente 13 horas, lo que obliga a una inyección diaria en lugar de la semanal que permiten la semaglutida o la tirzepatida. Esa frecuencia de administración es uno de sus inconvenientes frente a opciones más modernas, pero también significa que el fármaco se elimina más rápidamente del organismo si aparecen efectos adversos.

El mecanismo de acción sobre el peso es común a todos los agonistas GLP-1: reducción del apetito a nivel central (hipotálamo), retraso del vaciamiento gástrico y modulación de las señales hormonales de saciedad. La diferencia con la semaglutida radica en la potencia y la duración del efecto. La semaglutida tiene una afinidad mayor por el receptor GLP-1 y una vida media mucho más larga (siete días frente a 13 horas), lo que se traduce en una supresión del apetito más sostenida y en pérdidas de peso superiores en los ensayos comparativos.

La historia de la liraglutida: de Victoza a Saxenda

Novo Nordisk lanzó la liraglutida para la diabetes tipo 2 bajo el nombre Victoza en 2009, a dosis de hasta 1,8 mg diarios. Durante los ensayos clínicos con Victoza, los investigadores observaron que los pacientes perdían peso de forma consistente, más allá de lo esperable por la mejora del control glucémico. Esa observación motivó el programa SCALE, que evaluó la liraglutida a dosis de 3 mg (un 67 % más que la dosis máxima para diabetes) específicamente en personas con obesidad.

La EMA aprobó Saxenda en 2015 y la FDA en 2014. En España, Saxenda está disponible en farmacias desde 2016 y no cuenta con financiación pública para la indicación de obesidad en la mayoría de las comunidades autónomas en 2026. Su precio de venta al público ronda los 280-300 € mensuales para la dosis de mantenimiento de 3 mg.

Indicaciones y criterios de prescripción de Saxenda

Saxenda está aprobado para adultos con un IMC ≥30 kg/m² o con un IMC ≥27 kg/m² si presentan al menos una comorbilidad asociada al peso (hipertensión, dislipidemia, apnea del sueño, prediabetes). También tiene aprobación para adolescentes de 12 años o más con obesidad y un peso corporal superior a 60 kg, una indicación que ni Wegovy ni Zepbound tenían en el momento de la aprobación de Saxenda.

El tratamiento se prescribe como complemento a la dieta hipocalórica y al ejercicio físico. La evaluación de la respuesta se realiza a las 12 semanas de alcanzar la dosis de mantenimiento: si el paciente no ha perdido al menos un 5 % de su peso corporal, se recomienda suspender Saxenda. Este criterio de respuesta temprana evita mantener un tratamiento costoso en personas que no obtienen beneficio suficiente.

  • Las contraindicaciones incluyen antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o síndrome MEN2, al igual que con todos los agonistas GLP-1.
  • Las personas con antecedentes de pancreatitis deben ser evaluadas con precaución antes de iniciar Saxenda.
  • El embarazo es contraindicación absoluta, y se recomienda suspender el fármaco al menos dos meses antes de intentar la concepción.
  • Resultados del programa SCALE: cuánto peso se pierde con Saxenda

    El programa SCALE evaluó la liraglutida 3 mg en más de 5000 participantes con obesidad o sobrepeso. Los resultados, aunque inferiores a los de fármacos más recientes, fueron significativos en el contexto de 2015.

    En SCALE Obesity and Prediabetes, el ensayo pivotal, la pérdida media de peso fue del 8 % a las 56 semanas con liraglutida 3 mg, frente al 2,6 % con placebo. Aproximadamente un tercio de los pacientes perdió más del 10 % de su peso, y un 14 % superó el 15 %. Además, el 70 % de los participantes con prediabetes normalizaron su glucemia durante el tratamiento, lo que sugiere un efecto preventivo sobre la progresión a diabetes tipo 2.

    Ensayo SCALE Pérdida media (56 sem.) >5 % pérdida >10 % pérdida
    Obesity and Prediabetes -8,0 % 63 % 33 %
    Diabetes -6,0 % 49 % 21 %
    Maintenance -6,2 % (adicional) 50 % 26 %

    Comparadas con la semaglutida (14,9 % en STEP-1) o la tirzepatida (22,5 % en SURMOUNT-1), las cifras de Saxenda son más modestas. Sin embargo, para pacientes que no toleran la semaglutida o la tirzepatida, que prefieren un fármaco con mayor trayectoria de seguridad, o que necesitan una opción cuyo efecto se disipe rápidamente en caso de embarazo no planificado, Saxenda sigue siendo una alternativa válida.

    Escalado de dosis y administración diaria de Saxenda

    El tratamiento con Saxenda comienza con una dosis de 0,6 mg diarios durante la primera semana. A partir de ahí, se incrementa en 0,6 mg cada semana hasta alcanzar la dosis de mantenimiento de 3 mg diarios en la quinta semana. Este escalado progresivo permite que el aparato digestivo se adapte gradualmente y reduce la incidencia de náuseas y vómitos en las primeras fases del tratamiento.

    La inyección se aplica por vía subcutánea en el abdomen, el muslo o la parte posterior del brazo, con rotación del punto de inyección para prevenir la lipodistrofia. A diferencia de Ozempic o Wegovy, que se administran una vez por semana, Saxenda requiere una inyección cada día, preferiblemente a la misma hora. El bolígrafo precargado contiene múltiples dosis y debe conservarse en la nevera antes de abrirlo y a temperatura ambiente (por debajo de 30 °C) una vez en uso, con un plazo máximo de 30 días tras la primera inyección.

    Si el paciente olvida una dosis y han pasado menos de 12 horas desde la hora habitual de administración, puede ponérsela al recordar. Si han transcurrido más de 12 horas, debe saltar esa dosis y retomar el horario normal al día siguiente. No se debe duplicar la dosis para compensar una inyección olvidada, ya que hacerlo aumentaría innecesariamente el riesgo de hipoglucemia y de molestias gastrointestinales.

    Efectos secundarios y perfil de seguridad de Saxenda

    El perfil de efectos secundarios de Saxenda es similar al de otros agonistas GLP-1, con predominio de molestias gastrointestinales. Las náuseas afectan al 39 % de los pacientes (una cifra alta que refleja la administración diaria), los vómitos al 15 % y la diarrea al 21 %. El estreñimiento se presenta en un 19 % de los tratados. La mayoría de estos efectos se concentran en las primeras cuatro semanas de tratamiento y se atenúan con el tiempo.

    La tasa de abandono por efectos adversos en los ensayos SCALE fue del 9-10 %, ligeramente superior a la de Wegovy (7 %). La administración diaria, frente a la semanal de los fármacos más nuevos, puede contribuir a una mayor percepción de molestias y menor adherencia a largo plazo.

    Los riesgos graves son los comunes a toda la clase: pancreatitis aguda (rara), colelitiasis (aumentada por la pérdida de peso) y la contraindicación en pacientes con riesgo de tumores tiroideos medulares. La liraglutida cuenta con más de 15 años de datos de farmacovigilancia desde la aprobación de Victoza en 2009, lo que proporciona una base de seguridad más extensa que la de fármacos más recientes.

    La frecuencia cardíaca puede aumentar ligeramente (2-3 latidos por minuto de media) con la liraglutida, un efecto de clase de los agonistas GLP-1 que generalmente no tiene relevancia clínica pero debe monitorizarse en personas con arritmias preexistentes. En cuanto a salud mental, los mismos comentarios que aplican a la semaglutida se extienden a Saxenda: vigilancia de cambios en el estado de ánimo sin una relación causal demostrada hasta la fecha. La EMA revisó las señales de farmacovigilancia relacionadas con ideación suicida y agonistas GLP-1 en 2024 y no encontró evidencia suficiente para establecer una conexión causal con la liraglutida, aunque recomienda que los profesionales sanitarios pregunten activamente sobre el estado emocional del paciente en cada revisión.

    Redacción